Salvarte.
Ojalá pudiera yo salvarte.
Me gustaría ser esa razón que te haga sonreír, una razón que pueda con todo lo demás. Es egoísta que sólo a mí se me ponga esa sonrisa estúpida cada vez que me hacen hablar de ti. Quiero ser lo que necesitas. Quiero que por pensar en mí te olvides de todo lo demás y no vuelvas a pasarlo mal. Quiero que me demuestres que realmente sirvo de algo... que te soy útil... porque para mí eso es el "amor", sernos útiles el uno al otro. "Irene, no sé qué haría sin ti, y no sé cómo he aguantado tanto hasta que has llegado tú. Si no fuera por tu apoyo, por ser tú y decidir estar conmigo, no valdría la pena seguir. Y nunca sabrás la falta que me haces, y yo nunca podré agradecértelo lo suficiente." Y esta vez no es por mí, lo juro. No estoy pensando en mi felicidad por una vez, pero últimamente me estoy dando cuenta de cómo estás, de lo mal que lo debes estar pasando. No todo está contra a ti, imbécil... Me tienes a mí aunque a veces yo no sepa hacértelo ver. Y no soporto pensar que estás así, que te sientes tan perdido como dices. No te mereces pasarlo mal. Desde el principio sé que eres una de las mejores personas que he conocido. Y no eres extraordinario ni perfecto, tienes un millón de defectos que aborrezco y no eres para nada lo que yo un día quise para mí. Y sin embargo me encantas. En ti veo todo lo que quisiera ver en mí. Eres bueno. Yo no. Y no sé qué haces perdiendo el tiempo con una zorra como yo. Has tenido mala suerte...
Pero esta zorra quisiera saber cómo solucionar tu vida.
Ojalá esta zorra fuera todo lo que necesitaras para sonreír.
Y ojalá esta zorra te hiciera olvidar tus miedos, tus pesadillas, tus problemas, tus preocupaciones; ojalá esta zorra supiera más de dar besos que de dar pena.
Cada día me odio más por no poder ser la persona maravillosa que mereces a tu lado.
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